El modo zen es un espacio de escritura sin distracciones: escribí lo que quieras — un diario, apuntes, lo que tengas en la cabeza — y cuando termines, el corrector revisa el texto completo. Marca las palabras mal escritas, sugiere la forma correcta y detecta las tildes que faltan (habia → había).
La corrección llega al final y no mientras escribís, a propósito: interrumpir el flujo de escritura para corregir cada palabra es la forma más lenta de aprender. Las faltas que cometas podés mandarlas al modo diccionario para repasarlas después.
Para escribir con menos dudas, tenés las reglas de ortografía explicadas siempre a mano.